La Villa se recupera
No con la rapidez que
deseamos, ni quizás con todos los detalles
necesarios, pero una cosa es real, Puerto Padre, la
ciudad devastada del 8 de Septiembre, se recupera.
A casi 4 meses del paso del Huracán IKE, ya son
palpables los frutos de la reconstrucción de muchas
edificaciones e infraestructura urbana.
Una de las obras ya en fase avanzada de terminación
es sin duda el nuevo y rediseñado alumbrado público
de la principal Avenida puertopadrense. Modernas
luminarias de Sodio con sistema automático de
encendido con nuevas bases más resistentes al viento
engalanan ya casi toda la Avenida Libertad hasta el
Teatro del Pueblo.
Ya han sido remozados la Fábrica de Sombrillas,
ubicado en el antiguo Edificio de la TEXACO en la Era
Republicana.
Todos los Servicios de Electricidad y Comunicaciones
han sido reparados al 100%, así como también la Radio
y la Televisión del Municipio han restablecido e
incluso ampliado sus trasmisiones con la salida de
Radio Libertad ahora nuevamente en Onda Media (MW).
Ya se ven Turistas en la Ciudad, aunque no como en
años anteriores, lo que ha perjudicado esencialmente
a las Casas de Renta de reciente creación.
El Polo Turístico de Villa Covarrubias también está
recibiendo cientos de turistas de Canadá y Europa,
muchos de los cuales vienen de compras a la ciudad
favoreciendo el Sector Comercial en Divisas.
Sin embargo, algunas edificaciones emblemáticas de la
ciudad, como nuestro Museo Municipal, el antiguo
Liceo, aun permanecen cerrados y sin reparación
alguna ante la mirada asombrada de los transeúntes.
El Sector Residencial, para muchos, el más afectado
por la tormenta, marcha mucho más lento en la
recuperación. Muchas viviendas solo han sido
parcialmente readaptadas hasta que puedan ser
reconstruidas, y en honor a la verdad eso puede
demorar un buen poco todavía.
Así las cosas, en la Villa Azul de Cuba, la situación
se va normalizando con asimetrías y cierta morosidad
imposibles de corregir.
Tenemos fe en que la
ciudad y su gente puedan ir dejando atrás la tragedia
que, el 8 de Septiembre, marcó para siempre el
recuerdo de los puertopadrenses.
